sábado, 9 de diciembre de 2006

En honor a mi amigo y compadre de m...i alma!

Una tarde como cualquier otra, con tanto que hacer pero sin ganas de hacer, regresar a casa no es opción y básicamente es porque salí a la calle con la esperanza de encontrar a alguien, a ese alguien que es especial, muy especial porque siempre es honesto conmigo aunque duela, que me protege y me inspira siempre confianza, con ese alguien que no me juzga y yo menos a él, con ese alguien con quien siempre puedo hablar de todo y de nada, ese alguien que es siempre sincero, que esta re-loco, con ese que es tan fuerte y a la vez tan débil, que puede ser la persona más madura como también puede ser la mas infantil, con ese alguien tan especial con el que puedo hablar de ese otro alguien también tan especial con el que a pesar de ser tan diferentes fuimos (probablemente seremos siempre) tan iguales y que es especial por el simple hecho de ser como es, con el que aun espero coincidir como en otras ocasiones ocurrió.

Una tarde como cualquier otra de nuestras tardes, tomando café, fumando hasta que se acaben los cigarros, los pulmones o ambos, hablando del amor, de la vida, de la poesía, de lo más importante para nosotros la amistada incondicional que nos obsequiamos, hablando solo hablando, de todo y nada, en plena catarsis, un tema interesante surgió en nuestras roídas e intoxicadas mentes, aun no sé si fue la cafeína, la nicotina, las dos o sólo el hartazgo de nuestra rutina lo que nos hizo hablar de una palabra que empieza con tiemp y acaba con po, nos llevó a pensar en eso que empieza, se acaba y pasa tan rápido que no te das cuenta, pero cuando lo logras el tiempo pasó y es inútil cualquier esfuerzo, cualquier pensamiento que ose incitarte a creer estupidamente que se puede volver a vivir lo ya vivido.

…Pero qué es el tiempo?, cuanto tiempo tenemos?, cuanto tiempo pasó?, cómo ha pasado el tiempo?, por qué el tiempo pasa?, cómo el tiempo pasa?, qué pasa con el tiempo?, qué hacer con el tiempo qué pasó?...

Una tarde como cualquier otra hablando de todo y nada, hablando sólo hablando…, escrito en una servilleta, que probablemente en unos cuantos años no la vea y cuando vuelva a mis manos me recordará todo lo que ella representa y también todas aquellas veces que hablamos de todo y nada…, pero antes de que eso suceda prolongaré un poco su vida, la compartiré, quizás alguien sienta lo mismo que nosotros esa tarde como cualquier otra tarde…

Una tarde como cualquier otra me hizo notar que tú tienes como 32, yo como 19, ¡cielos cuanto tiempo!, tus platicas son una parte importante y constante en mi vida, no las cambiaría por nada y a ver cuando te dignas a volver o por lo menos marcarme, mugriento boludo mal agradecido, te extraño mucho amiguicho!!


…Tiempo sin que pasé el tiempo, ¿Cómo detener el tiempo?

¿Cómo lograr que avance el tiempo sin que pase el tiempo?

¡Que paradoja!... Me lastima.


Una tarde como cualquier otra, en un café hablando, sólo hablando, de todo y nada…, me di cuenta de cuanta falta me hacen tus platicas…!

No hay comentarios.: