lunes, 19 de febrero de 2007

Por qué te escribo...?



Te escribo no porque necesite escribirte, sino porque te extraño, se que no debo pero lo hago, por el momento no puedo evitarlo ni quiero intentarlo.

Te escribo por esas tardes en que muchas cosas pasaban, por los momentos en que nada paso, por esas esporádicas llamadas nocturnas, por esas peleas tontas, sin sentido ni principio ni final, porque te quiero se que no debo pero lo hago.

Te escribo por placer, por esas mañanas frías en tu habitación, por esos encuentros en cafés repletos de desconocidos, por esos besos que terminaban en silenciosas caricias, por todos los recuerdos que en tan poco tiempo allanaron mi alma y mente.

Te escribo porque te vas cuando quiero estar contigo, porque cuando quiero verte tu no puedes, porque el que un día nos unió ahora nos separa, porque nuestros caminos se han dilatado abismalmente, no puedo evitarlo ni tu intentarlo, sé que se puede pero no lo hago.

Te escribo porque te añoro, porque tu ausencia solía llenar mis vacíos, por lo feliz que era en tus brazos, porque no dejo de sufrir por la falta que me haces y aun más por la que no.

Te escribo porque me dices que te vas, porque al contemplar tu partida tenga la certeza de que algo mejor te espera, por esa lagrima que no he de derramar, porque el lastimero llanto que he de sacrificar en silencio y a escondidas.

Te escribo porque ahora que has partido todo me recuerda a ti, porque lo único que quiero es no morir de ti, porque no quiero saber que no estas conmigo, porque no estarás ni siquiera en el más remoto palpitar de mi cansado y desgastado corazón, porque sólo espero que tus suspiros me reconforten, porque sentimientos más nobles maticen mi pensar y borren el pesar que causa tu partida que no pienso evitar.

Te escribo porque no quiero amarte, porque no quiero que tu felicidad este antes que la mía, porque no quiero darte todo lo que soy y lo que tengo (que nada es) por tus sueños perseguir, porque estoy harta de pensar en ti, porque puedo evitarlo pero no intentarlo.

Te escribo porque no puedo hablarte, porque el sólo pensarte me deja sin aire, porque no puedo evitarlo y no quiero intentarlo, porque te quiero, te extraño y por esta noche en que te digo adiós deseandote siempre lo mejor..., sólo por eso te escribo...

No hay comentarios.: